jueves, 29 de septiembre de 2011

1030

Para los que piensan demasiado en ella, sólo hay un modo de que la vida les sorprenda: que alguien les elija, que alguien proyecte en ellos cosas que, en realidad, no existen pero que se hacen reales por la voluntad de otro, es decir, por algo absolutamente ajeno a la propia mente.

jueves, 15 de septiembre de 2011

1029

Contener las cosas dentro de sus propios muros, no hacer ruido y que tu juicio te baste. Reconocer lo bueno sin necesidad de contarlo. Escribirlo para uno mismo, ser tu único público. Hay únicamente dos tipos de narraciones: la que uno hace para sí mismo y la que uno hace para un interlocutor privilegiado. El resto es un juego de energías perdidas. ¿ Existe el grupo, la comunidad narrativa como tal? Como subproducto quizá. Como entidad es casi siempre un interrogante, una proyección, una frustración, una hipótesis, una fantasía. La mayor del tiempo sin embargo vivimos dentro de ese magma confuso, dentro de una burbuja de referencias conocidas que , en el fondo, no refieren nada sustancial. Salir o entrar pero jamás esperar demasiado en el umbral de la vida.

lunes, 12 de septiembre de 2011

1028

No se echa de menos lo que no se tiene: se echa de menos lo que no existe. Por eso hoy te echo terriblemente de menos, por eso eres la perfecta nostalgia. Me preguntas que de dónde salgo yo, pero es inútil porque la nada no aparece en los mapas.

domingo, 4 de septiembre de 2011

1027

Hay dos únicos modos de vivir: hacia fuera y hacia dentro. Hacia fuera tu felicidad es extrínseca y dependes del pronóstico del tiempo. Hacia dentro tu equipaje tiene que ser muy ligero pues tienes que bastarte con muy poco. Sobra decir que la gente verdaderamente inteligente rodea el problema comportándose como si hubiera muchos modos de vivir o mezclándolos y alterándolos a su antojo. La gente inteligente crea ficciones útiles y se atrinchera en ellas. Porque eso y no otra cosa ha de ser la inteligencia: una ficción al servicio de la vida.

domingo, 21 de agosto de 2011

1026

El 99 por ciento de lo que se escribe en los blogs es basura ( éste , por supuesto, no se excluye). Es una basura que tiene el valor de todo lo biográfico pero que sigue siendo basura. Ocurre, claro, que alcanzar cierta notoriedad te confiere cierto poder para disimularla pues todos, inconscientemente, creemos que la basura de Picasso es mejor que la nuestra. El respeto que nos inspira una figura es siempre inmediatamente proyectado hacia lo que hace y todos, a nuestra manera , estamos necesitados de figuras. Llegamos a conocer a alguien, o a leer a alguien, nos gusta su actitud o lo que escribe y , de repente un día, nos plantamos, hipostasiamos el asunto. Es entonces cuando nos convertimos en seguidores y comenzamos a alimentar el monstruo de la vanidad.Sin embargo , el arte y con él todo lo valioso ha de ser por fuerza una falta de respeto. Si fuera la norma, deberíamos desconfiar del agitador que insiste en meter el dedo en el ojo para señalarse, pero la norma es integrarse en los vicios de la comunidad. Lee uno blogs donde la simbiosis entre el autor y los que comentan es tan delirante que cuesta distinguirlos. Añoramos entonces al agitador que tense la cuerda porque nos cuesta aceptar que la comunicación pueda ser algo tan laxo. ¿ Cómo entonces encontrar este equilibrio? Lo cierto es que este equilibrio rara vez se alcanza.

La cuerda floja es un desafío permanente para toda aquel que intenta cruzarla y requiere dedicación exclusiva.Por eso el 99 por ciento de lo que se escribe en los blogs ( incluido éste) es basura. Hace falta gente valiente a ambos lados: escritores que ejerzan fuerza y comentadores que se resistan. Pero no es el caso, solemos acomodarnos en nuestras posiciones, y, por otro lado, vivimos con la esperanza genuina del reconocimiento. La mayor parte del tiempo no podemos conjugar ambas cosas. Hay algo laxo en todos nosotros y por eso el 99 por ciento de lo que se escribe en los blogs ( incluido éste) es basura.

jueves, 21 de julio de 2011

1025

Como decía Truffaut, amamos las sensaciones, ciertas disposiciones de ánimo y a la gente que nos las suscitan. Un cerebro que abstrae termina prescindiendo de lo concreto. Cuesta así entender a los individuos que se atan a un lugar, a un amor, a una historia porque cualquier experiencia es sustituible y, aunque hay personas síngulares ( con un tiempo de vida tan limitado todos corremos el riesgo de parecerlo en algún momento ), no añoramos a esas personas: añoramos la emoción de aquel tiempo. Separar el grano de la paja es muy entretenido e incluso puede proporcionarnos una ilusion de distinción, de necesidad, pero no puede distraernos de esa tarea vital que consiste en cultivar la disposición del propio ánimo. La inteligencia, que es la primera linea de defensa de la especie frente a lo azaroso y lo particular , puede y debe motivarse a sí misma. Esto lo hacemos ya todos constantemente cuando viajamos a otro lugar y es como si nuestra vida anterior jamás hubiera existido, cuando sin gran esfuerzo dejamos a los amigos de toda una vida atrás, cuando nos sentamos en la butaca del cine a ciegas, cuando las personas que amamos en el pasado se amontonan en nuestra memoria con sus rostros desfigurados. De todo lo vivido, sólo nos queda un breve intuición, una lírica síntesis, un lapso extraño. No podemos integrar lo vivido sino con la imaginación y la imaginación es un músculo empeñado en recrearse.

domingo, 10 de julio de 2011

1024

La identidad desquiciada ante la negativa como una puerta arrancada de sus goznes. Te dicen "no" y no hay colchón para esa caída. ¿ De qué sirve entonces el cortejo de la inteligencia, ésa que siempre confía en poder saltarse los códigos? Te dicen "no" y es "no". No hay pértiga para ese muro. No hay subterfugios ni rodeos. No hay nada racional que puedas hacer. ¿ Cómo hacerse a la idea de vivir en las manos de otro?. Puedes sobrevivir, puedes ejercer el control, sí, pero sobre todo lo que no te importa. Lo fundamental no puedes ganártelo porque la clave de lo fundamental, amigos, es precisamente que nadie se lo merece. Lo valioso es lo que no se gana, lo que se disfruta sin haberlo merecido, lo que no debería ser.La magia de la realidad habita en sus errores porque ellos nos demuestran vivídamente la ironía de la existencia, su nula meritocracia. Si alguien le ama, recuerde que usted no es más que la víctima de una injusticia. Muchos mejores que usted se han ido a la tumba sin conseguirlo. Así que, por favor, no le de vueltas, no se envanezca, no pretenda enmendar el absurdo de la existencia con un absurdo aún mayor.